Fire propinó dolorosa derrota a Orlando

La visita del Orlando City SC a Chicago terminó siendo una noche para el olvido. En un día de inspiración de David Accam, quien aprovechó cada centímetro que encontró en el área de púrpura, Chicago Fire consiguió la primera victoria en siete desafíos ante los Leones, derrotándolos con un inapelable 4-0 en el Toyota Park ante 20 mil personas.

La idea de paridad, de lo que había quedado pendiente tras el 0-0 veinte días antes cuando a Orlando le expulsaron a dos jugadores, quedó disipada en sólo tres minutos, pues no habían terminado de acomodarse en la cancha cuando ya los locales tomarían una ventaja que nunca más perdieron.

Específicamente dos minutos y tres segundos habían pasado cuando Polster entró libre por la derecha y sacó un centro que Accam resolvió de manera elegante con un golpe de taco que dejó sin chance a Bendik para el 1-0.

Y sin mucho esperar llegó el segundo golpe, con siete minutos y medio en el reloj. Un pase largo de Bastian Schweinsteiger fue aprovechado por Accam, quien le ganó la espalda a los defensores que esperaban dejarlo en fuera de lugar, eludió a Bendik y con un remate bajo infló las redes nuevamente para el 2-0.

El partido en menos de diez minutos ya estaba 2-0. Quedaba mucho tiempo. Luego nos daríamos cuenta que ya estaba liquidado, pues realmente los de rojo pasaron muy pocos apuros en el resto.

Cuando se pensó que Orlando buscaría el descuento rápido apenas iniciando el segundo tiempo, por el contrario lo que vino fue el de ya ponerle candado. Accam, quién más, metió un pase entre líneas que el goleador Nikolic no iba a desaprovechar, venciendo a Bendik con un disparo cruzado para el 3-0 en el 51’.

Más adelante, en el 62’, un choque entre Sutter y Accam, (sí, de nuevo Accam) fue sentenciado como penalti por el principal Jorge González. Y por supuesto, el propio Accam lo cobró y de paso de forma impecable, para el definitivo 4-0 y su primer hat trick en la MLS.

Orlando City terminó con sólo 10 jugadores en cancha los últimos 15 minutos, por una lesión sufrida por el colombiano Carlos Rivas, cuando ya se habían agotado los tres cambios, en una acción que mereció falta y expulsión para el portero Lampson, pero ni el árbitro ni alguno de sus asistentes, apreció el golpe del guardameta a Rivas.

Por: Sergio Ruiz Torres / Nación Púrpura