¿Equipo ganador no se cambia?

El DT de Orlando City, Jason Kreis, enfrenta un gran dilema en las horas previas al duelo frente al Colorado Rapids. Es muy común en el fútbol mundial que un entrenador busque, en lo posible, mantener un once base y no alterarlo con el paso del tiempo, salvo lesiones o sanciones. Pero cuando en un plantel no hay ninguna de cuestión que impida disponer de todos los jugadores, la competencia crece y toca tomar decisiones difíciles.

Y cuando el jugador recuperado es nada menos que Kaká, entonces es una decisión muy importante que tomar. Ante la inminente vuelta del brasileño, ya recuperado de su lesión, la pregunta que ha circulado estos días por todos lados, es si el brasileño encontrará lugar en la mitad de la cancha de un equipo que prácticamente sin él (jugó sólo 11 minutos en el juego 1), ha logrado cinco victorias en seis presentaciones para ser el líder.

Si  lo preguntan, parece que lo difícil será tener que sacar a alguien de la alineación, para tener de vuelta al brasileño, pues no cabe la mínima duda de que un Kaká recuperado, sano y en plenitud, será una especie de “fichaje de última hora”, que potenciará a Orlando y lo hará aún más fuerte.

En los últimos duelos, Kreis ha apelado por un rombo en la mitad. Ante New York City, Antonio Nocerino estuvo como volante central, con Will Johnson, Cristian Higuita a cada lado y Giles Barnes adelante, por detrás de los dos atacantes. Matías Pérez García ha sido parte de esta ecuación, hasta justamente el juego anterior, cuando arrancó como suplente. Sumando a MPG y Kaká, son seis nombres para cuatro lugares, incluso siete si consideramos la presencia de Luis Gil, uno de los últimos fichajes del equipo.

Es un problema agradable, dirían algunos, pero que debe resolverse pronto. Lo más positivo en todo el asunto, es que Orlando no sólo parece un líder que ha encontrado una sólida idea de juego, sino que ahora luce como uno de los equipos con más profundidad en la liga, pues la situación parece repetirse en otras zonas del campo, como la defensa, donde con Aja recuperado y Ramos cerca de volver, comienzan los dilemas con los que han jugado en esos puestos, como Tommy Redding y Scott Sutter, quienes han tenido un rendimiento notable.

Este “exceso” de jugadores en plena forma, probados y listos para ser titulares, es la principal arma para encarar un mes de mayo que ya está encima y que tiene en su calendario nada menos que siete juegos, cuatro en fines de semana y tres miércoles. La rotación de los jugadores para evitar fatiga en el plantel, serán claves para que Orlando pueda mantener su posición en la trabla. Lamentablemente, en este caso, no cabe duda que el equipo ganador, debe cambiarse…

Por: Sergio Ruiz Torres / Nación Púrpura